Centro Mediación Barcelona estuvo ayer en la XI jornada de Prevenció i Mediació Comunitària;

“El acoso entre iguales: raíces, tratamiento y prevención”

En este post compartimos un resumen de ponencia de José Ramón Ubieto Pardo, psicólogo de los servicios sociales Básicos Horta-Guinardó

Este es el resumen que José Ramón Ubieta presenta sobre la ponencia.

 

Nos gustaría compartir extractos de la ponencia que realizó para entender un poco más por qué se produce el bullyng  y cómo prevenirlo;

El acoso no sólo se está dando en la escuela, cada vez más se da en diferentes ámbitos, espacios de deporte, plazas… el programa de prevención Interxarxes  trabaja de manera transversal con otros profesionales. Aquí no  podemos olvidar la palabra mediación. Todos los conflictos se resuelven con la herramienta de la mediación, así que sería básico que todos los profesionales pudieran estar formados en esta herramienta.

La base de la resolución del acoso es la justicia restaurativa, dónde el restaurar a la víctima es la clave del proceso.

Uno de los problemas con los que nos encontramos ante un caso de acoso es que nos alarmamos demasiado pero no ponemos los remedios adecuados. Los medios de comunicación crean alarma social, publicando noticias muy graves, pero estos fenómenos son mucho más complejos que un “vamos a poner remedio” y no tienen solución inmediata. Tenemos que pensar.

Hay una perspectiva diferente, y es captar la implicación subjetiva que tiene cada parte. El acoso no es algo de ahora. El acoso es igual a crueldad y esto es humano. Todos somos crueles en mayor o menor medida, la diferencia es como controlamos esta crueldad.

Según Freud, en la pubertad el cuerpo se hace presente, cosa que no existía de niño. Ya no es familiar y nos sorprende (relación con el alcohol, primeras relaciones sexuales…) El adolescente es alguien que está en un túnel y tiene que coger un tubo con 2 salidas: hacerse mayor (que normalmente es lo que nosotros esperamos de ellos) y hacer caso a los continuos mensajes que le da su cuerpo y controlarlo. En este proceso aparecen:

Miedos a no estar a la altura; el odio de sí mismo  (sentimiento de que hay cosas que no nos gustan, las otras personas tienen la culpa de todo…)

El acoso es una falsa salida a este impasse. Manipular el cuerpo del otro para que el de uno mismo quede libre. Acoso es la manipulación, injuria, burlarse de alguien, difundir imágenes denigrantes.., es manipular el cuerpo del otro y convertirlo en un deshecho.

El acoso psicológico deja una marca que no es fácil de ver, el que sufre acoso lleva una huella durante mucho tiempo, en cambio, las personas que acosan apenas se acuerdan. Claramente hay una disimetría. El suicidio es cuando piensan que son un despojo, un deshecho… En cambio para el otro es una tontería, puede haber sentimiento de culpa y ya está…

En el bullyng/acoso es muy importante el aspecto sexual, no solo es el poder y la violencia, es más complicado que esto. Lo que se acosa/se busca, es quitar aquello que alguien tiene de más singular. Es un puritanismo moral. Les gustaría que todos fueran iguales, con el mismo nivel de identidad sexual.

En todas las sociedades ha existido acoso, el chivo expiatorio…

Que claves que actualmente hay que tener en cuenta:

El eclipse de la autoridad. Se difumina la autoridad, maestro, padres, gobierno… antes estas figuras tenían el monopolio de la violencia. Esto ha cambiado y si alguien no tiene el monopolio de la violencia, todos la pueden ejercer, así es más fácil que todos podamos ser víctimas.

Hemos confundido 2 términos poder/autoridad y ha pasado que al derrocar/cuestionar el sistema patriarcal no hemos atendido la diferencia entre poder/autoridad y la autoridad es necesaria. En el momento en que los padres no tienen autoridad pasan a “dejar solos a sus hijos” con posibles graves consecuencias.

Con respecto a la mirada hay 2 dimensiones. Nos gusta mirar y nos gusta ser mirados. Mirar acoso puede ser una fuente de satisfacción. La violencia tiene un doble efecto: te horroriza y te fascina (no puedes dejar de mirar), por eso el ciberbullying está aumentando tanto.

Los chicos también quieren ser mirados. No quieren pasar desapercibidos ya que hacerlo significa para ellos ser un “pringao”, “friki”. Es mejor ser popular.

Los testigos son muy importantes. En una escena de bullying destacamos:

ACOSADOR, VICTIMA, TESTIGOS/PÚBLICO, EL QUE NO ESTÁ (profesores, padres)

El testigo tiene que tomar partido y si defiendes al acosador serás “un pringao”. Es muy clásico enviar mensajes de apoyo al que sufre acoso después, nunca en directo…

La vivencia de la sexualidad se debe descubrir y están haciéndolo a edades muy tempranas. (Estudios revelan que el colectivo que más consume contenido sexual en las redes son varones de 12-17 años).  Esto está precipitando la infancia. Y relacionado hace que el acoso también sea más precoz, en torno a los 9-10 años.

El desamparo del adolescente.  Dando tecnología a los chicos, a los padres se nos escapan muchas cosas.

El acosador acosado: Es acoso no es una posición fija, es una respuesta ante un impasse porque desplaza el problema a otro. No les permite salir de su problema. A partir de los 16 años no suele haber acoso…

Es acosador no un psicópata… Está en una situación de impasse y no encuentra otra salida. Normalmente ha experimentado lo que es verse traducido a un objeto. El acoso puede pasar silencioso… incluso puede hacer que los profesores se pongan de parte del acosador sin ser conscientes de ello…

¿Qué hace que alguien sea una víctima?

No es el diferente, ni el débil… Lo que lo hace víctima es que no puede responder.  En la escena del acoso hay algo que lo deja paralizado.

¿Por qué callan las víctimas?

Porque hay algo en su realidad psíquica a la que no pueden responder… Suelen necesitar tiempo para hacerlo (personas que hablan de ello 15-30 años más tarde). Tienen miedo a sufrir más acoso y vergüenza.

Las escuelas deben pensar en programas de prevención y hacer corresponsables a todas las partes del conflicto, padres, docentes, chicos…  Y aunque esto no va a hacer que desaparezca la violencia, siempre queda el último extremo que es la Coacción, enfrentando  al acosador con la ley.

Debemos pensar en las estrategias de trabajos en red. Hay un exceso de sadismo y no es un problema escolar. Hay que buscar soluciones entre todos. Hay un exceso de hipocresía. SAbmeos que hay problemas de exclusión y no hacemos nada. Debemos olvidar el paradigma problema-solución y pasar al paradigma síntoma-intervención.

¿Cómo podemos los padres ayudar a nuestros hijos?

Hay que abrir los ojos. Hay que estar atentos a los  síntomas que traen nuestros hijos, y hay que testimoniar, explicarles que para nosotros las cosas también fueron difíciles. Y aunque creamos que no nos escuchan, algo queda…

Centro Mediación Barcelona