Uno de los motivos para solicitar una mediación son las herencias. Cuando falta una persona, y deja un testamento, no siempre está claro lo que hay que hacer con el legado. ¿Vendemos?¿Repartimos?¿Qué valor le damos a lo sentimental?¿Joyas?…

Cuando las personas no se ponen de acuerdo pueden acudir a mediación. Y no debemos imaginarnos que la relación siempre se ha deteriorado por este motivo. Nos encontramos con personas que fruto del tiempo que llevan en litigios ya no quieres saber más los unos y de los otros, pero también nos encontramos con familias que para ellas lo más importante es preservar la relación.

Fuera de los motivos económicos y lo que cuesta en varias ocasiones poner precio a lo material, nos encontramos con otros motivos que vienen a mediación, y son los emocionales.

En este caso, afloran sentimientos, culpas, reproches… se piden aclaraciones…

Una de las técnicas que se utiliza en mediación es simular que la persona fallecida se encuentra entre nosotros para que podamos intuir que es lo que a ella le hubiera gustado.

Aún así, queda un sentimiento de no haber entendido según que cosas, de no haberlas podido decir… forma parte del luto…

Desde Centro Mediación Barcelona, proponemos… ¿por qué no hacer la repartición de la herencia cuando las personas todavía están vivas?

Hace poco nos solicitaron una herencia de estas características. Eran padre, madre y 3 hijos.

Al principio se sentían incómodos, sobre todo uno de ellos insistía en que esto no era sano, pensar en sus padres muertos cuando estaban delante…

El padre tuvo una reflexión: mi mejor regalo será estar seguro de que cuando nosotros faltemos vosotros no os peleareis por dinero y añadió, también me gustaría saber como os sentís, si creéis que hemos sido justos con todos vosotros y si hemos cometido algún error que podamos corregir estaremos encantados de hacerlo.

Fue una reflexión que hizo cambiar todo el curso de la mediación. Los hijos pudieron hablar abiertamente de cómo se sentían, y finalmente pudieron llegar a acuerdos.

Nos dieron a todos una lección de lo que realmente significa afrontar nuestras acciones y corregirlas. Una mediación mágica.

Centro Mediación Barcelona